A apenas una hora de Nueva Orleans, en el estado de Luisiana, se encuentra Lake Isabel, un lago de aguas cristalinas y playas de arena blanca que se ha convertido en uno de los destinos más excepcionales del sur de Estados Unidos. Este enclave privado, que fue una antigua mina de grava, ha sido transformado en un oasis de belleza natural, atrayendo a quienes buscan desconectar y disfrutar de la naturaleza.
La historia de Lake Isabel se remonta a su pasado como un espacio degradado por la actividad extractiva. Sin embargo, desde 2020, se ha llevado a cabo un ambicioso proyecto de reforestación y restauración ecológica que ha revitalizado la zona, convirtiéndola en un refugio para los amantes de la naturaleza. Según el propietario, Anthony Sedlak, el objetivo ha sido proporcionar un lugar donde las personas puedan relajarse y disfrutar de la paz que ofrece este entorno único.
Para mantener su exclusividad y proteger el medio ambiente, Lake Isabel Farm limita el acceso diario a solo 85 visitantes. Esto garantiza que cada persona pueda disfrutar plenamente de las actividades al aire libre y de la belleza del lugar sin aglomeraciones. La apertura al público, que comenzó en el verano de 2025, ha permitido que tanto los lugareños como los turistas puedan disfrutar de este paraíso oculto, con la próxima reapertura prevista para abril de 2026, donde las entradas estarán disponibles únicamente en línea.



