Ben Saul, relator especial de la ONU enfocado en la lucha contra el terrorismo y la defensa de los derechos humanos, ha denunciado a Estados Unidos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por la presunta realización de ejecuciones extrajudiciales durante los ataques a lanchas vinculadas a narcotraficantes en el Caribe y el Pacífico.
Durante su intervención en la CIDH, que tuvo lugar en Guatemala, Saul destacó que estas acciones constituyen una violación grave al derecho a la vida. El relator hizo hincapié en que el uso de fuerza letal debería ser una última opción, y no una alternativa a la captura de sospechosos. En este contexto, subrayó que las autoridades estadounidenses han llevado a cabo ataques militares sin justificación, dejando un saldo trágico de 151 vidas perdidas.
Además, Jamil Dakwar, director de la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU), elevó el número de víctimas a 157, mencionando también la existencia de tres sobrevivientes y nueve personas desaparecidas. Stephen Ward, representante de las víctimas, afirmó que ninguna de las embarcaciones atacadas estaba involucrada en actividades de narcotráfico. Esta campaña de bombardeos fue oficialmente iniciada por el expresidente Donald Trump en septiembre, con el objetivo declarado de combatir el tráfico de drogas hacia EE.UU.



