La emblemática Fontana de Trevi, ubicada en Roma, ha marcado un hito en su historia al implementar un sistema de acceso pago desde el 2 de febrero de 2026. En su primer mes de funcionamiento, esta nueva medida ha recaudado aproximadamente 435.194 euros, gracias a la visita de casi 230 mil personas.
El objetivo del Ayuntamiento de Roma al introducir este cobro es mitigar la saturación de turistas, asegurar la preservación del monumento y financiar la entrada gratuita a los Museos Cívicos para los habitantes locales. Los turistas deben abonar dos euros para acceder a la parte inferior de la fuente, donde se lleva a cabo la tradicional costumbre de lanzar monedas, lo que ha generado un intenso debate en la sociedad y los medios internacionales.
A pesar de las condiciones climáticas adversas y de la temporada baja, se reportaron ingresos de 85 mil euros en la primera semana. La administración local considera que estos resultados son alentadores. El acceso a la vista de la fuente seguirá siendo gratuito, pero quienes deseen acercarse a la zona de mármol y agua deberán pagar. Residentes de Roma, niños menores de seis años, personas con discapacidad y guías turísticos pueden ingresar sin costo alguno. La recaudación no solo sostendrá la entrada gratuita a los museos, sino que también servirá para la conservación de la Fontana de Trevi y otros monumentos históricos.
El horario de cobro es de 09:00 a 22:00, con un inicio retrasado los lunes y viernes. Fuera de estos horarios, el acceso es libre. El objetivo de esta estructura es adaptarse a los momentos de mayor afluencia y prevenir situaciones de riesgo para el monumento. En 2025, la Fontana de Trevi recibió más de nueve millones de visitantes, y se estima que en días pico la afluencia alcanzó hasta 70.000 personas. Esta iniciativa busca alinearse con otras ciudades europeas que ya aplican medidas similares para proteger su patrimonio.



