La demanda turística internacional hacia los países árabes del Golfo evidencia una recuperación gradual frente a la incertidumbre geopolítica generada por el conflicto entre Irán y Estados Unidos, iniciado a principios de año. Así surge de un análisis de Data Appeal Mabrian, que evaluó la percepción de seguridad y la evolución de las pernoctaciones hoteleras internacionales en la región.
De acuerdo con el informe, la escalada militar registrada en febrero provocó un deterioro inmediato del Índice de Percepción de Seguridad (PSI) y una marcada caída en las reservas hoteleras. Sin embargo, el comportamiento de los viajeros mostró una menor reacción ante las tensiones posteriores. En ese contexto, la ruptura del alto el fuego ocurrida el 8 de julio tuvo un impacto considerablemente inferior sobre la demanda al observado durante la primera escalada del conflicto.
El análisis por destinos señala que Bahréin y Kuwait registraron las mayores bajas en la percepción de seguridad, debido a su exposición a la situación regional. En Omán, el efecto estuvo relacionado con la proximidad al estrecho de Ormuz. En contraste, Catar, Arabia Saudí y, especialmente, los Emiratos Árabes Unidos presentaron recuperaciones más firmes y sostenidas de la demanda hotelera durante los períodos de estabilidad.
En el mercado turístico global, Asia Occidental concentra el 9,4% de las búsquedas internacionales correspondientes a la temporada otoño-invierno de 2026 y a comienzos de 2027. El estudio también incluye declaraciones de Carlos Cendra, director de Marketing y Comunicación de The Data Appeal Company, aunque el material disponible no detalla el contenido de sus observaciones.



