La central nuclear de Zaporiyia ha reestablecido su conexión a la red eléctrica, según lo informado por Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Esta planta había experimentado numerosas interrupciones en su acceso a la electricidad en los últimos tres meses, lo que generó preocupaciones sobre su seguridad operativa. Grossi destacó que desde el comienzo del conflicto en la región, la central ha sufrido doce cortes eléctricos, incluyendo dos períodos de desconexión total.
La planta estuvo dependiente de una única línea eléctrica externa durante más de 20 días, lo que limitó su capacidad para realizar funciones esenciales relacionadas con la seguridad nuclear. Este problema se originó a raíz de la desconexión de una de las líneas de respaldo el pasado 10 de febrero, cuando los daños ocasionados por la actividad militar afectaron componentes críticos de la infraestructura eléctrica. Según Grossi, se vieron comprometidos elementos clave como interruptores y transformadores, lo que puso en riesgo el funcionamiento seguro de la planta.
Las labores para restaurar el suministro eléctrico adicional comenzaron a finales de febrero y requirieron un arduo trabajo técnico, que incluyó la remoción de minas para garantizar la seguridad del área. Una vez superados estos obstáculos, un equipo del OIEA realizó inspecciones y supervisó la sustitución de los componentes dañados. Aunque la reconexión de la línea de respaldo Ferosplavna-1 fue un avance significativo, Grossi advirtió que la central aún no cuenta con el mismo nivel de respaldo eléctrico que poseía antes de los recientes cortes, lo que sigue representando un riesgo para su operación segura.



