En una nueva ofensiva, la Fuerza Aérea israelí llevó a cabo una serie de bombardeos en Dahiyeh y otras zonas de Beirut, donde se encuentra el bastión del grupo terrorista Hezbollah. Durante la noche del jueves y la madrugada del viernes, el Ejército israelí destruyó la sede del Consejo Ejecutivo de Hezbollah y otros diez edificios que, según reportes oficiales, albergan infraestructura militar de la milicia chií.
Con esta acción, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) completaron su vigésima sexta serie de ataques en la región desde el inicio de su campaña. La destrucción de la sede de Hezbollah se considera un paso crucial para desarticular los planes de la organización, que, según el comunicado de las FDI, estaba destinada a planear ataques contra fuerzas y ciudadanos israelíes.
Además, la Fuerza Aérea de Israel destacó que se tomaron todas las precauciones necesarias para minimizar el riesgo a civiles, incluyendo avisos previos y el uso de armamento de precisión. En un mensaje difundido a través de redes sociales, las FDI afirmaron que Hezbollah ha decidido participar en este conflicto y deberá afrontar las consecuencias de sus acciones, reafirmando su compromiso de proteger a la población israelí frente a cualquier amenaza.



