La Guardia Revolucionaria de Irán anunció que más de 1.200 misiles fueron disparados en represalia por el ataque más contundente que ha sufrido el país en décadas. Según el informe oficial, este intercambio ha dejado un saldo de 200 estadounidenses entre muertos y heridos en diversas bases ubicadas en Bahréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí.

El comunicado de la Guardia Revolucionaria detalla que la ofensiva se produjo en respuesta a los bombardeos realizados por fuerzas israelíes y estadounidenses. Aunque la cifra de víctimas ha sido reportada por medios iraníes, no ha sido confirmada por fuentes independientes de Estados Unidos, que hasta el momento no han proporcionado detalles sobre posibles bajas en su personal.

Por su parte, el Ejército israelí activó una operación llamada “León Rugiente”, que se considera como el mayor despliegue aéreo en la historia de su fuerza militar. Alrededor de 200 aviones de combate fueron utilizados para atacar instalaciones estratégicas en Irán, lo que, según el parte militar israelí, habría debilitado significativamente la capacidad ofensiva del régimen iraní y mejorado su propia superioridad aérea en la región.