Las tensiones en el Golfo Pérsico han aumentado significativamente tras el anuncio de la Guardia Revolucionaria de Irán, que confirmó ataques dirigidos a sucursales de Citibank en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, y Manama, Bahréin.

El general de brigada Ali Mohammad Naeini, portavoz de la Guardia Revolucionaria, señaló que estos ataques son una represalia por las acciones previas atribuidas a Estados Unidos e Israel contra instituciones financieras iraníes. Además, advirtió que si se repiten tales agresiones, todas las filiales de bancos norteamericanos en la región serán consideradas objetivos válidos.

Las fuerzas armadas iraníes también instaron a los ciudadanos en Oriente Medio a mantenerse alejados de cualquier banco estadounidense o israelí, alertando sobre posibles nuevos ataques. En una serie de operaciones que incluyeron el uso de drones y misiles, la Guardia Revolucionaria atacó “objetivos clave” en bases aéreas estadounidenses en Emiratos, Baréin y Qatar, lo que agrava aún más la situación ya tensa en la región.