Esta mañana, Irán ha reanudado sus ofensivas lanzando una nueva serie de proyectiles hacia el sur y el centro de Israel. En respuesta, el Ejército israelí ha anunciado el inicio de una operación militar enfocada en objetivos situados en el oeste de la República Islámica. Hasta el momento, no se han reportado víctimas en ninguno de los dos frentes de combate.

Los ataques iraníes se han dirigido especialmente hacia la ciudad portuaria de Eilat, donde se han registrado impactos y la interceptación de un misil de munición de racimo, según informaciones proporcionadas por el Ejército israelí. Por su parte, la Fuerza Aérea de Israel ha llevado a cabo una nueva serie de bombardeos en el occidente de Irán, con el objetivo de destruir infraestructuras del régimen iraní.

En medio de este conflicto, la Guardia Revolucionaria de Irán ha amenazado directamente al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmando que si no es eliminado pronto, continuarán su búsqueda hasta lograr su muerte. Además, han insinuado la posibilidad de que Estados Unidos e Israel estén llevando a cabo ataques encubiertos para incriminar a Irán, con el ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, sugiriendo que podrían intentar repetir incidentes de gran escala similares a los ataques del 11 de septiembre de 2001.