El titular de la diplomacia iraní, Abbas Araghchi, afirmó que el estrecho de Ormuz sigue siendo un paso abierto para el tráfico marítimo internacional, aunque subrayó que está restringido únicamente para embarcaciones de Estados Unidos e Israel.

En declaraciones a un medio de comunicación, Araghchi destacó que la mayoría de los buques continúan transitando la zona, a pesar de que algunas empresas navieras han optado por evitarla debido a preocupaciones sobre la seguridad. Según el funcionario, estas decisiones son resultado de los temores de las compañías y no de ninguna prohibición impuesta por Teherán. "Muchos petroleros y barcos están navegando actualmente por el estrecho de Ormuz", enfatizó.

El estrecho de Ormuz es un punto clave en el comercio energético mundial, ya que una gran parte del petróleo que se exporta desde Medio Oriente hacia Asia, Europa y otros mercados transita por esta vía. En el mismo contexto, Araghchi negó rumores sobre el estado de salud del líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, asegurando que este sigue cumpliendo con sus funciones y que la estructura política del país no depende de una sola figura, lo que garantiza la continuidad del sistema. Estas declaraciones se producen en medio de afirmaciones del presidente estadounidense sobre la posible intervención de otros países para asegurar la navegación en la zona.