La Guardia Revolucionaria de Irán lanzó un contundente aviso este domingo, afirmando que tiene la intención de "perseguir sin descanso" al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, con el objetivo de acabar con su vida. Esta declaración se produce en un contexto de creciente tensión y hostilidad entre ambas naciones, en el que el ejército de ideología islámica del país persa realizó la amenaza a través de un comunicado difundido por su oficina de relaciones públicas.

En el mismo comunicado, la Guardia Revolucionaria anunció el inicio de la 52ª ofensiva de ataques contra objetivos industriales en Israel y contra fuerzas estadounidenses en Medio Oriente, aunque no especificó los lugares atacados. Este aumento de la violencia sigue a la muerte de varios altos funcionarios iraníes a finales de febrero, incluido el líder supremo Ali Khamenei y otros líderes militares destacados.

Adicionalmente, el clima de incertidumbre se intensificó tras declaraciones del presidente de Estados Unidos, quien puso en duda la salud del nuevo líder supremo, Mojtaba Khamenei, sugiriendo que podría no estar vivo. La situación se complica aún más con la oferta del gobierno estadounidense de una recompensa de 10 millones de dólares por información sobre el paradero de Khamenei, lo que refleja la gravedad de la crisis actual en la región.