El funcionario iraní Abbas Araqchi declaró que la totalidad del uranio enriquecido de Irán se encuentra cubierto por los restos de instalaciones nucleares que fueron atacadas por Estados Unidos e Israel el verano pasado. Araqchi afirmó que cualquier intento de recuperar este material se realizará únicamente bajo la supervisión y autorización del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Esta postura reafirma la intención de Teherán de mantener un marco de cooperación internacional y supervisión multilateral.

Durante una entrevista con la cadena NBC, Araqchi especificó que el volumen de uranio sepultado es de 440 kilos, cifra que coincide con la verificada por el OIEA en sus informes oficiales. "Sí, están ahí, bajo los escombros. Nuestras instalaciones nucleares fueron atacadas y todo quedó sepultado. Existen posibilidades de recuperación, pero siempre bajo la supervisión de la agencia", expresó, resaltando la postura del gobierno iraní respecto a su programa nuclear.

El representante iraní también comentó que la escalada de tensiones se agravó a finales de febrero, cuando un nuevo ataque conjunto generó caos en la región, afectando las conversaciones sobre la actividad nuclear de Irán. Araqchi mencionó que antes del conflicto había un canal de diálogo con Estados Unidos, en el que Irán ofreció reducir la concentración del material enriquecido como prueba de su intención pacífica. "Era una gran concesión para demostrar que Irán nunca ha querido armas nucleares", concluyó, reiterando la narrativa de transparencia que busca transmitir a nivel internacional.