La salud mental ha cobrado relevancia en nuestra vida cotidiana, y su impacto se hace sentir especialmente en el ámbito laboral, donde la sobrecarga mental puede obstaculizar la concentración y la productividad. Sin embargo, existe una técnica utilizada por ingenieros llamada "pair programming" que promete ser una solución eficaz para enfrentar estas crisis de saturación.

Este método, incorporado a las metodologías ágiles como el Extreme Programming (XP), fue desarrollado en los años 90 por el ingeniero de software Kent Beck. Según Alice Boys, doctora en Psicología, el "pair programming" implica trabajar en parejas de manera organizada, donde se definen roles específicos y se establecen objetivos comunes. Este enfoque permite que cada integrante asuma funciones distintas: uno actúa como el pensador y el director del proceso, mientras que el otro se encarga de la ejecución, optimizando así el rendimiento y reduciendo el riesgo de agotamiento.

La efectividad del "pair programming" se ha evidenciado en la ingeniería de software, ya que favorece la concentración, minimiza las distracciones, y permite una detección temprana de errores. Este método no solo enriquece los resultados a través de la combinación de habilidades y perspectivas diversas, sino que también fomenta el diálogo entre los miembros del equipo, facilitando la búsqueda de soluciones inmediatas. No obstante, Boys advierte que su implementación debe ser cuidadosa, ya que la comunicación constante puede resultar agotadora si se aplica en exceso. Es recomendable emplearlo en tareas complejas o en situaciones donde uno de los compañeros necesite apoyo adicional.

Finalmente, la doctora Boys sugiere que la inteligencia artificial podría desempeñar un papel en este método, posiblemente reemplazando a uno de los integrantes de la pareja, aunque su efectividad dependerá del tipo de tarea que se esté realizando.