En Perú, ha surgido una preocupante tendencia con el aumento de infartos cardíacos en adultos jóvenes, lo que ha llevado a los especialistas a lanzar una alerta. Factores como el estrés, una alimentación inadecuada y el consumo de tabaco, vapeo y bebidas energéticas están contribuyendo a una mayor incidencia de eventos cardíacos en personas menores de 50 años, según lo informado por el Hospital Arzobispo Loayza.
En las últimas dos décadas, la edad promedio de los pacientes que sufren infartos ha disminuido drásticamente, pasando de 70 a 50 años. Diariamente, la institución recibe entre dos y tres nuevos casos de infarto, de los cuales al menos uno corresponde a pacientes menores de 60 años. La combinación de estrés laboral, cambios en los hábitos alimentarios y el uso de sustancias estimulantes está reconfigurando el perfil del paciente cardíaco en el país, afectando principalmente a la población en edad de trabajar.
Los especialistas advierten que el estrés crónico puede ser un factor determinante, ya que puede ocasionar la ruptura de placas grasas en las arterias y la formación de coágulos, lo que puede llevar a infartos repentinos en jóvenes. Además, un alto consumo de carbohidratos refinados, presentes en productos procesados, incrementa el riesgo cardiovascular más que las grasas saturadas. La mezcla de bebidas energéticas con alcohol, especialmente en menores de 40 años, se ha vinculado a episodios de muerte súbita y picos peligrosos de presión arterial, aumentando así la urgencia de atender este fenómeno.



