La situación del sistema de salud en Perú se agrava con la reciente renuncia de Luis Quiroz, quien ocupaba el cargo de Ministro de Salud (Minsa), y de Segundo Acho Mego, presidente de EsSalud. Este hecho se produce en un clima de creciente descontento social debido a la falta de acceso a medicamentos y servicios médicos adecuados, apenas cuatro meses después de la llegada de un nuevo gobierno.
La inestabilidad en el sector salud se manifiesta en los frecuentes cambios de liderazgo. Desde el inicio del gobierno de Pedro Castillo, Perú ha visto la rotación de ocho ministros en el Minsa y ocho presidentes en EsSalud en un lapso de cinco años. Especialistas en salud pública advierten que esta falta de continuidad en la gestión ha perpetuado problemas estructurales que afectan profundamente a la población.
Los usuarios del sistema de salud denuncian que conseguir atención médica ha llegado a ser un proceso extremadamente difícil. Las demoras y la escasez de medicamentos son situaciones cotidianas que han generado un clima de frustración generalizado. A pesar de la reciente designación de Juan Carlos Velasco Guerrero como nuevo ministro, que ha suscitado críticas por investigaciones en su contra, las autoridades defienden su elección, argumentando que ha cumplido con la transparencia necesaria para el cargo. Sin embargo, la desconfianza hacia la gestión de EsSalud sigue latente entre los asegurados, quienes continúan cuestionando el manejo de los recursos destinados a la salud pública.



