El 25 de febrero de 2026, se generaron diversas reacciones ante la reforma electoral presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum. El Instituto Nacional Electoral (INE) comunicó su intención de desempeñar un papel activo como órgano autónomo, en respuesta a los diferentes puntos que propone el Ejecutivo Federal.
Tras la divulgación de los diez ejes fundamentales de la iniciativa por parte de la mandataria, el INE declaró que tomará en cuenta estos elementos y se comprometió a realizar un análisis técnico y operativo exhaustivo sobre las implicaciones y posibles complicaciones que podría acarrear la implementación de la reforma, una vez que sea discutida en el Congreso.
El INE ofrecerá al Poder Legislativo su amplia experiencia acumulada a lo largo de más de tres décadas. Su objetivo es contribuir con información técnica, presupuestaria y operativa necesaria para evaluar los efectos que tendría la reducción de presupuesto y otros aspectos institucionales, logísticos y tecnológicos, en caso de que la reforma sea aprobada. El Instituto reitera que su participación se enfocará en aspectos técnicos, evitando interferir en las atribuciones exclusivas de los legisladores.



