La industria argentina enfrenta un panorama preocupante ante la progresiva eliminación de medidas antidumping. Este año, el 50% de las regulaciones vigentes están a punto de expirar, lo que genera inquietud entre los empresarios sobre la postura del Gobierno. El economista Mariano Kestelboim advirtió que “es prácticamente imposible implementar una nueva medida”. A su vez, las importaciones de productos finales han aumentado significativamente, con un incremento del 70% en el sector metalúrgico solo el año pasado.
El pasado lunes, el Gobierno decidió anular el arancel antidumping del 28% que se aplicaba a las importaciones de hojas de aluminio provenientes de China, una medida que afecta gravemente a empresas como Aluar, liderada por Javier Madanes Quintanilla. Esta decisión se produce en un contexto en el que la industria está en alerta por el posible impacto que esto tendrá no solo en grandes empresas, sino también en las pequeñas y medianas que dependen del sector. Desde la Asociación de Industriales Metalúrgicos (ADIMRA) señalaron que “no solo afecta a Aluar, sino que es un golpe para toda la industria”.
Las prácticas de dumping, que incluyen la venta de productos a precios inferiores en el mercado local, son una preocupación constante. Sin embargo, la Comisión Nacional de Comercio Exterior aclara que la mera existencia de dumping no justifica la aplicación de medidas, ya que es esencial demostrar que las importaciones han causado daño a la producción nacional. Actualmente, se mantienen 75 medidas antidumping, pero la caducidad de muchas de ellas podría favorecer la entrada de productos en condiciones desleales, lo que ha llevado a algunos exfuncionarios a afirmar que el Gobierno está enviando un mensaje claro: “aquí se puede vender con dumping”.



