El refuerzo en los controles migratorios en Colombia ha cobrado relevancia ante un creciente problema de turismo sexual, con Medellín en el centro de la atención.
El 25 de febrero de 2026, un incidente en el Aeropuerto Internacional José María Córdova puso de manifiesto la gravedad de la situación. Un ciudadano estadounidense, que llegó desde Miami, fue rechazado tras manifestar a los funcionarios de Migración que su única intención era "tener sexo con colombianas porque son las mejores". Durante la revisión de su equipaje, se encontraron numerosos preservativos y juguetes sexuales, lo que provocó una rápida respuesta de las autoridades.
El viajero adoptó una actitud grosera hacia el personal, lo que llevó a su retorno inmediato en el mismo vuelo en el que había llegado. La directora general de Migración Colombia, Gloria Esperanza Arriero López, informó que en lo que va del año, se han inadmitido a 11 extranjeros en relación con el turismo sexual, destacando que muchos intentan eludir los controles migratorios utilizando rutas alternativas. Las cifras indican un aumento alarmante en estos casos, lo que genera preocupaciones sobre la reputación internacional del país y la seguridad de las personas más vulnerables.



