La jornada electoral en Rabé de las Calzadas, Burgos, comenzó con un retraso de aproximadamente 40 minutos debido a actos vandálicos y el robo de una urna. Según el alcalde Diego Rodríguez, el incidente obligó a trasladar urgentemente la mesa de votación a una sala diferente del mismo edificio.
Los daños en el local original incluían fluorescentes rotos, destrozos en la cabina de votación y otros daños materiales. Ante esta situación, la Guardia Civil y la Policía Científica se presentaron en el lugar para recoger evidencias y revisar las grabaciones de las cámaras de seguridad, con el objetivo de esclarecer el robo de material electoral.
Gracias a la rápida intervención de la Junta Electoral Central, se pudo suministrar una urna de repuesto, lo que permitió que el sufragio comenzara formalmente a las 9:38 horas. A pesar del retraso, los votantes pudieron ejercer su derecho sin más inconvenientes. En total, 2.097.768 ciudadanos de Castilla y León estaban habilitados para votar en estas elecciones autonómicas. Las autoridades aseguraron que, salvo este incidente aislado, la jornada se desarrolló con normalidad, implementando medidas de seguridad para prevenir ciberataques y apagones.



