El sector del transporte en Honduras se encuentra en una situación crítica debido a la reciente subida en los precios de los combustibles. Transportistas han comenzado a discutir un posible ajuste en las tarifas del transporte público, motivados por la escalada de los precios a nivel internacional. En respuesta a esta crisis, el Gobierno ha decidido asumir una parte del aumento, con el objetivo de aliviar la carga que afecta tanto a los usuarios como a los operadores del sector.

Durante la semana del 16 de marzo de 2026, el precio del galón de gasolina regular aumentó en L6.24 y el diésel en L11.60. Con la intervención del Gobierno, los consumidores solo enfrentarán un incremento de L3.12 en gasolina regular y L5.80 en diésel, mientras que el Estado cubrirá el resto, lo que implica un gasto público semanal de aproximadamente L49,824,000. Esta medida busca mitigar el impacto que la crisis en el Medio Oriente ha tenido sobre los costos de los derivados del petróleo.

Wilmer Cálix, representante del transporte público, destacó que los transportistas no han revisado sus tarifas en tres años, período en el cual han absorbido los aumentos en los costos operativos. Esta situación ha llevado a muchas empresas a enfrentar pérdidas significativas. Cálix subrayó la urgencia de una revisión tarifaria para asegurar la viabilidad del servicio. Por su parte, la Asociación de Transportistas de Carga Pesada de Honduras (ATRACAPH) ha enviado una carta al presidente del país, solicitando una reunión urgente para discutir alternativas que permitan mantener la operación del sector ante esta crisis.