El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, expresó este sábado su “profunda conmoción” y condenó “enérgicamente” el ataque de la milicia hutí contra el Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad. Según el balance disponible, la ofensiva dejó al menos 12 muertos y más de 300 heridos.
Guterres recordó que “los ataques contra civiles e infraestructura civil son una violación del Derecho Internacional” y reclamó que esas agresiones “cesen de inmediato”. Su pronunciamiento se sumó a la reacción de la coalición liderada por Arabia Saudita, que calificó el ataque como un “crimen de guerra” y anunció represalias contra los rebeldes en Yemen.
Desde Amán, el enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, también condenó la continuidad de los ataques contra instalaciones civiles en Arabia Saudita. El diplomático señaló que el episodio en el aeropuerto de Riad se produjo después de otros bombardeos registrados durante la misma semana contra los aeropuertos de la capital saudita y de Abha, que también causaron víctimas civiles.
Grundberg advirtió que los ataques “representan una grave escalada”, ponen en riesgo la seguridad regional, profundizan la espiral de violencia y dificultan todavía más los esfuerzos para alcanzar la paz en Yemen. En ese marco, reiteró su llamado a los hutíes para que detengan las agresiones.



