El Tribunal Penal Internacional (TPI) rechazó enérgicamente las sanciones impuestas por Estados Unidos contra la institución y advirtió que la medida busca obstaculizar su labor judicial. El organismo señaló que estas acciones se suman a las adoptadas previamente contra 13 de sus jueces y fiscales, y sostuvo que todas ellas perjudican al orden jurídico internacional.

En un comunicado, el Tribunal afirmó que las sanciones afectan a una institución judicial independiente, creada mediante un tratado y encargada por 125 Estados partes de investigar y juzgar casos de genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y crimen de agresión. Según expresó, la decisión estadounidense constituye un intento de impedir el funcionamiento de la Justicia y representa un ataque contra el Estado de derecho.

La institución también sostuvo que las medidas amenazan los fundamentos del orden jurídico internacional y cuestionan el principio de que nadie está por encima de la ley. Además, alertó que buscan interferir en sus actividades y ejercer presión sobre sus trabajadores y sobre las personas que colaboran con el organismo. Pese a ello, la presidenta del TPI, Tomoko Akane, aseguró que la Corte continuará cumpliendo su mandato “con independencia e imparcialidad”.