El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) ha instruido a todas sus unidades médicas, tanto en la capital como en los departamentos, a intensificar la vigilancia epidemiológica y a aumentar la cobertura de vacunación contra el sarampión. Esta decisión surge como respuesta a la reciente alerta epidemiológica emitida por el Ministerio de Salud Pública, tras la confirmación de casos en la región.
La prioridad de esta estrategia es prevenir la propagación del virus, especialmente entre la población infantil, que es considerada la más vulnerable a complicaciones graves asociadas con esta enfermedad. La alerta se originó tras el hallazgo de un caso positivo en un adulto salvadoreño que asistió a un evento religioso en Santiago Atitlán, entre el 10 y el 14 de diciembre de 2025, donde participaron unas 2 mil personas de diferentes países, incluyendo Guatemala.
El sarampión es un virus extremadamente contagioso que se disemina a través de las gotículas expulsadas por las vías respiratorias. Aunque muchos pacientes se recuperan en un período de dos a tres semanas, la enfermedad puede causar serias complicaciones como ceguera, encefalitis y neumonía. El IGSS ha ordenado a sus profesionales de salud que refuercen la vigilancia y que informen de inmediato sobre casos sospechosos, alineándose a las recomendaciones de la Dirección de Epidemiología y Gestión del Riesgo. El Dr. Óscar Donis, encargado de Epidemiología del IGSS, enfatizó la necesidad de garantizar que los niños cuenten con su esquema de vacunación actualizado y recomendó buscar atención médica de inmediato ante síntomas relacionados con el sarampión.



