Los recientes informes sobre la inflación han llevado a las consultoras a ajustar al alza sus proyecciones para el resto del año, especialmente en el corto plazo. Este reajuste se ha visto impulsado por el incremento en los precios de la carne y los ajustes tarifarios que, aunque habían sido postergados debido a las elecciones, ya están en marcha. Como resultado, algunos analistas prevén un índice de precios al consumidor (IPC) similar al de 2025.
Lucio Garay Menéndez, economista de Eco Go, señaló que inicialmente esperaban una inflación cercana al 2,5% hacia fines de 2025 y principios de 2026. Sin embargo, factores como el aumento en la inflación núcleo, especialmente en los precios de la carne, han modificado estas expectativas. Los incrementos en servicios regulados, que se implementaron a principios de año, también han contribuido a que la inflación se acerque al 3%, en lugar de la desaceleración anticipada.
Camilo Tiscornia, director de la consultora C&T, destacó que el aumento en los precios de la carne ha sido un factor determinante en esta tendencia. Además, se prevé que el 2026 comience con el desafío de evitar que la inflación se estabilice en un 3% mensual. Las proyecciones actuales indican que la inflación podría alcanzar el 2,6% en febrero y el 2,8% en marzo, lo que podría llevar al gobierno a no cumplir con su meta de inflación anual del 10,1% establecida en el Presupuesto 2026.



