A un año de la sentencia que condenó a Cristina Fernández de Kirchner, el diputado nacional Máximo Kirchner expresó su enérgico rechazo a la situación judicial que enfrenta la exmandataria. En una reciente entrevista en el canal C5N, el líder del bloque oficialista no dudó en calificar los hechos como un intento de proscripción, asegurando que el peronismo hará “todo lo posible” para garantizar la participación electoral de Cristina. Esta declaración se inscribe en un contexto donde se percibe un clima de hostilidad creciente hacia la figura de la ex presidenta, que se intensificó desde su detención.

Kirchner enfatizó que el proceso judicial contra su madre se aceleró coincidiendo con el anuncio de su intención de postularse como candidata en la tercera sección electoral de la provincia de Buenos Aires. Desde ese momento, el legislador observó un avance “descarado” de distintos sectores en su contra, lo que, a su juicio, revela una estrategia coordinada para limitar su capacidad de acción política. Este fenómeno no sólo afecta a Cristina, sino que también pone en evidencia una serie de prácticas que buscan deslegitimar a figuras emblemáticas del peronismo.

Además, el diputado criticó severamente las restricciones impuestas a la ex presidenta, tales como el uso de la tobillera electrónica y un régimen de visitas extremadamente limitado. “La quieren humillar”, subrayó Kirchner, al referirse a las condiciones bajo las cuales se encuentra Fernández de Kirchner. Esta afirmación refleja no solo su preocupación por la situación personal de su madre, sino también por lo que considera una violación de los derechos políticos y humanos de cualquier ciudadano.

El legislador también dirigió sus críticas hacia la Corte Suprema, señalando a su presidente, Horacio Rosatti, como el principal responsable de lo que considera un abuso de poder. Al sostener que la situación de Cristina es un reflejo de la impunidad que se vive en el país, Kirchner recordó casos como el del expresidente Mauricio Macri, a quien mencionó como un ejemplo de la desigualdad ante la justicia. Esta comparación pone de manifiesto una realidad donde las decisiones judiciales parecen estar influenciadas por factores políticos y económicos.

En otro orden de ideas, Kirchner vinculó la situación política actual con el deterioro de la calidad de vida de los argentinos. Afirmó que desde la condena de su madre, la situación social ha ido empeorando, destacando el aumento en los precios del transporte público, los servicios y la pérdida del poder adquisitivo. Este contexto de crisis se traduce en un incremento del pluriempleo en muchas familias, donde las personas se ven obligadas a tener dos, tres o incluso cuatro trabajos para poder subsistir, dejando poco tiempo para el esparcimiento o la convivencia familiar.

Además, el diputado hizo hincapié en el impacto que las medidas de ajuste han tenido sobre la salud pública, advirtiendo sobre la caída en la inversión en este sector, la pérdida de obras sociales y el retiro de medicamentos para jubilados. Esta situación, según Kirchner, no solo es insostenible, sino que también evidencia una falta de sensibilidad del gobierno para con los sectores más vulnerables de la sociedad. “Con esta crueldad a la hora de administrar el país, los números no cierran”, concluyó, dejando claro que el actual modelo de gestión está lejos de responder a las necesidades de la población.