El Gobierno de Venezuela y la oposición se encuentran cerca de alcanzar un acuerdo para trasladar las reservas de oro del Banco Central de Venezuela (BCV), valuadas en unos 4.000 millones de dólares —casi 3.500 millones de euros—, desde el Banco de Inglaterra hasta la Reserva Federal de Nueva York.

El entendimiento otorgaría al Gobierno encargado de Delcy Rodríguez el control legal sobre las reservas, aunque no le permitiría venderlas. Según lo previsto, los lingotes serían utilizados principalmente como garantía para obtener líneas de crédito internacionales destinadas a financiar al Estado venezolano y las tareas de reconstrucción posteriores al doble terremoto registrado en junio.

El eventual pacto pondría fin a una disputa de siete años, iniciada en 2019, cuando Estados Unidos, Reino Unido y otros países aliados, entre ellos España, reconocieron a Juan Guaidó —entonces presidente de la Asamblea Nacional— como mandatario legítimo de Venezuela. Desde ese momento, el gobierno de Nicolás Maduro perdió el control de las reservas y la oposición llevó ante los tribunales británicos su reclamo para acceder a los fondos del BCV. El proceso llegó a ser analizado por el Tribunal Supremo del Reino Unido.

“El oro irá a Estados Unidos, pero Delcy no tendrá acceso directo a él. Estará supervisado y restringido”, afirmó una fuente opositora. La operación, de concretarse, mantendría el control del metal bajo condiciones de supervisión y limitaría su uso como respaldo financiero.