El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur, Cho Hyun, coincidieron este viernes en la necesidad urgente de garantizar el libre tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz. El entendimiento se produjo después de que Seúl rechazara desplegar tropas militares en la zona para participar en operaciones de custodia del tráfico naval.

El canciller surcoreano transmitió la disposición de su país a “contribuir sustancialmente” a la protección de la libertad de navegación en el estrecho. Sin embargo, el presidente Lee reiteró que no autorizará el envío de efectivos si esa decisión implica involucrar a Corea del Sur en conflictos en el exterior.

“Que quede claro. No habrá ningún envío de tropas que lleve a una involucración en un conflicto extranjero. No habrá una participación en la guerra”, afirmó Lee este viernes durante una conferencia de prensa en Seúl. De ese modo, el Gobierno surcoreano mantuvo su apoyo a los esfuerzos para garantizar la circulación marítima, aunque descartó una participación militar directa.

Durante el intercambio, Rubio también insistió en la necesidad de avanzar en el diálogo con Corea del Norte para alcanzar la desnuclearización completa de la península coreana. Ambas partes reafirmaron ese objetivo en el marco del proceso de conversaciones impulsado para abordar la cuestión nuclear.

Además, Rubio y Cho avanzaron en los detalles de un proyecto de inversión de Corea del Sur en territorio estadounidense por un valor de 350.000 millones de dólares, equivalentes a poco más de 300.000 millones de euros.