El origen de General Water no se remonta a un plan estructurado ni a la búsqueda de inversores, sino a una inquietud personal. En la localidad de Carhué, en el oeste de la provincia de Buenos Aires, los primos Pablo y Juan Manuel Martelli se encontraron a mediados de la década del 2000 ante un problema que afectaba a gran parte de la región: la presencia de arsénico en el agua.
La necesidad de encontrar una solución surgió tras una experiencia poco satisfactoria. "Adquirimos un filtro que prometía eliminar el arsénico, pero su alto costo no se justificaba por su ineficacia", rememora Pablo. A partir de esa frustración, se propusieron desarrollar un filtro que realmente funcionara.
Sin experiencia previa en el sector, Pablo, abogado, y Juan Manuel, con un perfil más industrial, decidieron investigar diversas tecnologías. Entre 2005 y 2007, lograron crear un sistema capaz de eliminar más del 99% del arsénico del agua. Este avance marcó un hito en el inicio de su camino empresarial. A medida que perfeccionaron su producto, comenzaron a ofrecer sus primeras unidades de forma casi artesanal a familiares y conocidos, estableciendo así las bases de lo que hoy es una empresa dedicada al tratamiento del agua.
General Water Company ha crecido significativamente y actualmente opera en tres áreas: purificadores para el hogar bajo la marca Hidrolit, soluciones para pequeñas y medianas empresas, y sistemas de tratamiento de agua para proyectos industriales. Este desarrollo no solo responde a una necesidad personal de los fundadores, sino a una problemática latente en Argentina, donde el arsénico contamina muchas napas freáticas sin que la población esté consciente de ello.



