Francisco Vera, un activista colombiano de tan solo dieciséis años y fundador de la organización ‘Guardianes por la vida’, manifestó en una reciente entrevista su preocupación por la falta de mecanismos internacionales que responsabilicen a quienes violan los derechos humanos. Vera hizo hincapié, en particular, en la reciente orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, como un ejemplo de las limitaciones del sistema global para abordar efectivamente estas violaciones.
El joven activista advirtió sobre una crisis de liderazgo en la Unión Europea, sugiriendo que el bloque ha ido perdiendo su independencia y relevancia en el ámbito político internacional. En su opinión, Europa tiene un gran potencial si logra mantener su autonomía y no se somete a la influencia de Estados Unidos o de otras potencias globales. Vera subrayó que la tendencia hacia una mayor dependencia de las decisiones políticas de Washington está debilitando a Europa como un actor independiente en la escena mundial.
Además, Vera criticó al liderazgo actual de la Comisión Europea, señalando que la postura de Ursula von der Leyen está alineada con enfoques que socavan los principios de diálogo y cooperación que alguna vez fueron la base de la política europea. Destacó la inconsistencia en la política exterior de países como Francia y Alemania, en contraste con naciones como España, Irlanda y Eslovenia, que mantienen una postura más coherente. En cuanto a la intervención de Estados Unidos en otros países, Vera subrayó que la transición energética es inevitable, a pesar de los intentos por frenar este proceso.



