Los restos de Luis Ferney Jaramillo González llegarán en los próximos días a Bogotá, tras un complejo proceso de repatriación que se extendió varias semanas debido a los trámites internacionales tras su fallecimiento en Ucrania. Sin embargo, su familia enfrenta un nuevo obstáculo, ya que no dispone de los recursos económicos necesarios para trasladar el cuerpo desde la capital hasta Tierralta, su ciudad natal en Córdoba.

Jaramillo, de 30 años (aunque algunos informes indican que tenía 31), era originario del barrio San José de Tierralta. Su muerte ocurrió el 20 de diciembre de 2025, en medio de operaciones militares en Ucrania, donde se encontraba como parte de un contingente de combatientes extranjeros. Según los informes, el joven formaba parte de un pelotón mayoritariamente colombiano que fue atacado con drones en una misión en una zona de conflicto, lo que resultó en su deceso en el lugar.

La notificación del fallecimiento llegó a su familia el 28 de diciembre, a través de personas que estaban con él en Europa. Desde entonces, su madre, Omaida Estela González, ha trabajado arduamente para gestionar la repatriación del cuerpo. Aunque han logrado que los restos lleguen a Bogotá, ahora deben afrontar el desafío de cubrir los costos del traslado hasta Tierralta, donde desean llevar a cabo las ceremonias fúnebres.

La familia ha hecho un llamado a la solidaridad de la comunidad, buscando apoyo tanto institucional como ciudadano para poder cumplir con su deseo de dar un último adiós a Luis Ferney en su tierra natal. La situación se complica aún más por las recientes inundaciones en la región, que obligaron a su madre a desplazarse a Caucasia, Antioquia, desde donde continúa gestionando el traslado del cuerpo.