El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha confirmado que los recientes ataques perpetrados por Irán contra instalaciones estadounidenses han tenido un impacto limitado, sin causar heridos ni víctimas entre sus tropas. A pesar de esta escalada de bombardeos en la región, las operaciones de la llamada 'Operación Furia Épica' continúan desarrollándose sin interrupciones.
Según las declaraciones proporcionadas por las Fuerzas Armadas estadounidenses, no se han registrado daños significativos en sus instalaciones, lo que ha permitido la continuidad de sus misiones. Este contexto se presenta como respuesta a acciones previas de Estados Unidos e Israel en territorio iraní, lo que ha llevado a Teherán a llevar a cabo represalias. El comunicado de CENTCOM subrayó que, tras una serie de ataques iniciales, sus tropas se han defendido efectivamente de cientos de agresiones utilizando misiles y drones.
Los ataques comenzaron en la madrugada, hora de la costa este de Estados Unidos, tras la autorización del presidente de ese país. Las operaciones se centraron en desmantelar la infraestructura de seguridad iraní, atacando objetivos cruciales que representaban amenazas para los intereses estadounidenses. Además, se destacó el uso de tecnología avanzada, como drones de ataque tipo Scorpion, en lo que se considera la mayor concentración de potencia de fuego estadounidense de última generación en la región.



