El Gobierno español ha decidido realizar una "reubicación temporal" de los soldados del Grupo de Operaciones Especiales (SOTG) que se encontraban en Irak. Esta medida responde al empeoramiento de la situación de seguridad en la región, exacerbada por el conflicto en Irán, y la imposibilidad de llevar a cabo sus tareas asignadas. Según el Ministerio de Defensa, todos los efectivos han sido trasladados a "lugares seguros" sin reportar novedades.
Actualmente, España mantiene un contingente de 300 miembros de las Fuerzas Armadas en Irak, participando en dos misiones principales: la Operación Resolución Inherente, que se desarrolla desde 2014 como parte de la coalición internacional contra el Estado Islámico, y la Misión de la OTAN en Irak (NMI), donde se espera que un general español asuma el mando en junio próximo.
La reubicación de las tropas se llevó a cabo en estrecha colaboración con las autoridades iraquíes y con el respaldo de la coalición internacional. Desde el Ministerio de Defensa se afirmó que, a pesar de esta decisión, el compromiso de España con la estabilización de Irak y su participación en la coalición internacional permanece firme. Esta acción fue motivada por la creciente volatilidad en la región, que ha puesto en riesgo la seguridad de los efectivos españoles.



