El Sindicato Profesional de la Ertzaintza (SiPE) ha manifestado su profunda preocupación ante el impacto negativo que los recientes mensajes de odio y amenazas están generando en los agentes de la policía autonómica y sus familias. Según el sindicato, la reiteración de estos actos hostiles crea un ambiente peligroso para quienes forman parte de la Ertzaintza. Cada uniforme, remarcan, es portado por una persona que, junto a su entorno familiar, sufre las consecuencias de esta creciente confrontación, que el sindicato califica como parte de una campaña de odio contra los funcionarios y autoridades locales.
En un comunicado oficial, SiPE destacó que las pintadas ofensivas encontradas en garajes y paredes de Hernani, en la provincia de Guipúzcoa, incluyen frases como “ACAB” y “Bingen Zupiria txakurra”, dirigidas específicamente al consejero de Seguridad y otros funcionarios. Este tipo de actos no son considerados aislados, sino que son parte de una estrategia más amplia de hostigamiento y deslegitimación impulsada por sectores radicales de la ultraizquierda abertzale, mencionando a organizaciones como Ernai y GKS.
El sindicato subrayó que estas manifestaciones no solo buscan socavar la legitimidad de la Ertzaintza, sino también retratar a sus agentes como enemigos políticos y fomentar la confrontación en el espacio público. SiPE advirtió que el uso del término “zipaioak” en las pintadas tiene un trasfondo histórico de estigmatización hacia la policía vasca. La normalización de este tipo de discursos de odio es alarmante, ya que evoca periodos que la sociedad vasca pensaba superados, donde grupos radicales intentaban controlar el espacio público mediante la intimidación. Por último, SiPE solicitó a las instituciones vascas una condena contundente y el respaldo necesario para los agentes de la Ertzaintza, así como la investigación de estos actos para establecer posibles responsabilidades.



