El embajador colombiano en Estados Unidos, Daniel García-Peña, se reunió el 13 de marzo en su residencia oficial en Washington con John McNamara, quien recientemente dejó su cargo como encargado de negocios de EE. UU. en Colombia. Este encuentro tuvo como objetivo honrar la trayectoria de McNamara y su influencia en un periodo crítico de las relaciones entre ambos países.
La velada, a la que asistieron exdiplomáticos, funcionarios estadounidenses activos, así como miembros del Congreso y de la administración federal, fue significativa, ya que marcó la transición en la representación diplomática estadounidense en Bogotá tras la salida de McNamara. Durante su discurso, García-Peña subrayó la importancia del papel del diplomático estadounidense en un contexto de tensiones políticas y diplomáticas.
McNamara asumió su puesto en Bogotá en un momento de creciente hostilidad entre Colombia y Estados Unidos, y su salida se produjo tras una reunión entre el presidente colombiano Gustavo Petro y el mandatario estadounidense Donald Trump, que ayudó a disminuir la tensión. La gestión de McNamara ha sido considerada fundamental en la crisis diplomática reciente, y su sucesor, Jarahn Hillsman, quien actualmente es jefe adjunto de misión, ya está preparado para asumir nuevas responsabilidades en la embajada estadounidense.
La despedida de McNamara se da en un clima de relaciones bilaterales deterioradas desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, caracterizadas por intercambios de críticas públicas y situaciones de incertidumbre en el gobierno colombiano.



