En la madrugada del miércoles 25 de febrero de 2026, un soldado profesional del Ejército Nacional fue hallado muerto en la Base Militar Los Bambúes, ubicada en el municipio de Piedecuesta, Santander. El fallecimiento de Ángelo Javier Campo se produjo tras la alarmante ausencia del militar, quien se encontraba realizando un turno como centinela.

El descubrimiento del cuerpo ocurrió cuando sus compañeros, preocupados por su falta de retorno, iniciaron una búsqueda que culminó en una zona boscosa del complejo militar, donde lo encontraron sin vida, junto a su arma de dotación. Ángelo, originario de Córdoba, contaba con seis años de servicio en el Ejército y, en el momento de su deceso, se encontraba en Piedecuesta para un curso de guía canino en detección de sustancias.

Las primeras indagaciones indican que el soldado dejó su puesto alrededor de las 2:30 a.m., dirigiéndose hacia el área de entrenamiento canino, lo que ha generado diversas especulaciones sobre las causas de su muerte. Las autoridades, encabezadas por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, están recabando evidencia para esclarecer el suceso. Aunque se considera la posibilidad de un suicidio, no se descartan otras hipótesis, como un ataque externo o un accidente, dejando a familiares y compañeros a la espera de un informe final sobre el trágico incidente.