En la costa oriental de El Salvador, un grupo de emprendedores y activistas, encabezados por el surfista Rodrigo Barraza, están poniendo en marcha el primer seguro climático diseñado para salvaguardar tanto las olas de surf como los medios de vida de la comunidad local ante fenómenos extremos.

Este proyecto, que se desarrolla en una región conocida como Oriente Salvaje, tiene como objetivo proteger una economía que depende en gran medida del turismo surfista en playas como Las Flores y Punta Mango, las cuales han adquirido notoriedad internacional por sus excepcionales condiciones para el surf.

Desde su creación a finales de los años noventa, Oriente Salvaje se ha consolidado como un destino clave para los amantes del surf, atrayendo a turistas de todo el mundo. Sin embargo, el aumento de tormentas tropicales y cambios en los patrones climáticos han puesto en riesgo la actividad turística. Para contrarrestar estos impactos, en 2023 se implementó un seguro climático paramétrico, que activará pagos rápidos cuando se superen ciertos umbrales de lluvia y se registre una disminución en los ingresos turísticos, asegurando así la sostenibilidad económica de la región y promoviendo la restauración de ecosistemas locales.