La situación en el sureste de Brasil se torna cada vez más crítica, ya que el número de víctimas fatales a causa de los recientes temporales ha alcanzado los 64 muertos, mientras que cinco personas permanecen desaparecidas. Este informe fue emitido por el Cuerpo de Bomberos de la región y se centra particularmente en las ciudades de Juiz de Fora y Ubá, en el estado de Minas Gerais.
Las labores de rescate se vieron interrumpidas en las primeras horas del día debido a la reanudación de las intensas lluvias, que desde la noche del jueves provocaron nuevas inundaciones en las áreas afectadas. Juiz de Fora es la localidad más golpeada, con 58 decesos y tres personas desaparecidas, mientras que en Ubá se reportan seis muertes y dos desaparecidos, un municipio que se encuentra a aproximadamente 100 kilómetros de distancia.
Ambas ciudades, ubicadas en una región montañosa que suele experimentar fuertes precipitaciones en verano, han enfrentado deslizamientos de tierra y daños significativos en su infraestructura desde el inicio de las lluvias el lunes pasado. Las autoridades han indicado que más de 4.200 personas han tenido que abandonar sus hogares, algunos de los cuales han quedado completamente destruidos, y se encuentran actualmente en refugios temporales. Por otro lado, el Instituto Nacional de Meteorología sugiere que las lluvias podrían disminuir hacia el fin de semana, dado el ingreso de una masa de aire seco.



