El PSOE se consolida como la segunda fuerza en Castilla y León, a pesar de que sus expectativas de alcanzar el Gobierno autonómico fueron frustradas. Con el escrutinio casi finalizado, el partido obtuvo más de 379.000 votos, equivalentes al 31% del total, lo que se traduce en 30 procuradores en las Cortes.

Aunque no logró convertirse en la lista más votada, el PSOE ha mejorado su desempeño respecto a las elecciones de 2022. La agrupación socialista ha incrementado su representación en la Cámara regional en dos procuradores, logrando un aumento del 1% en los votos, lo que es visto como un avance significativo tras los recientes reveses en otros comicios en Extremadura y Aragón.

Carlos Martínez, nuevo candidato del PSOE, expresó su satisfacción con los resultados y reconoció la victoria del Partido Popular. A pesar de ello, cuestionó la narrativa del PP y subrayó que su partido seguirá defendiendo los intereses de la comunidad, incluyendo la implementación de leyes esenciales para combatir la violencia de género y abordar la despoblación. Además, insinuó la posibilidad de nuevas elecciones, afirmando que "hay partido de vuelta".