El papa León XIV pidió a la comunidad internacional que actúe frente a la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo, un brote que, al cumplirse 100 días desde su declaración, ya dejó más de 2.500 muertos. El país africano también atraviesa una situación marcada por el conflicto armado.

El Pontífice formuló el reclamo este domingo, ante los fieles reunidos en la plaza de San Pedro del Vaticano después del rezo del Ángelus. En ese marco, sostuvo que la respuesta debe incluir a las comunidades locales en las tareas de prevención, con el objetivo de salvar vidas.

Durante su mensaje, León XIV también expresó su cercanía con la población de la República Centroafricana por las víctimas del derrumbe ocurrido en una mina de Zamboyé. Pidió que quienes murieron sean acogidos por el Señor y respaldó los esfuerzos destinados a garantizar la seguridad y la legalidad en los yacimientos mineros.

Además, recordó que el lunes 24 de agosto se cumplirán diez años del terremoto que afectó el centro de Italia, en la zona comprendida entre el Lacio, Umbría y las Marcas. El Papa afirmó que reza por los fallecidos, sus familias y las comunidades afectadas, y manifestó su deseo de que la fe y la solidaridad continúen acompañando la reconstrucción.