En un reciente encuentro de oración interreligiosa por la paz llevado a cabo en Santo Egidio, el Papa Francisco se unió a líderes de diversas confesiones para abogar por el desarme global, enfatizando la necesidad de una paz auténtica. El Pontífice instó a las naciones a implementar un desarme efectivo, especialmente en lo que respecta a las armas nucleares, y a optar por el diálogo en lugar de la violencia. Francisco expresó su deseo por "una paz desarmada y desarmante", reflejando su preocupación por los conflictos armados a nivel mundial.

La Guerra de Irak, que comenzó el 20 de marzo de 2003 con la invasión estadounidense, fue objeto de controversia desde múltiples perspectivas, incluyendo la política y la ética. A pesar de que se justificó la acción militar bajo el concepto de "legítima defensa preventiva", este término plantea interrogantes significativas en el ámbito del derecho internacional. Para que una defensa pueda considerarse válida, debe haber un ataque que justifique la respuesta, que además debe ser proporcional e inmediata, según lo estipulado en la Carta de la ONU.

La situación de conflicto en Gaza ha puesto de manifiesto la complejidad de la respuesta militar. Tras el ataque del grupo terrorista Hamas el 7 de octubre de 2023, donde murieron cerca de 1.200 personas en Israel, el ejército israelí llevó a cabo una ofensiva prolongada en la Franja de Gaza. Esta represalia ha resultado en un alto costo humano y ha generado una crisis humanitaria sin precedentes, con reportes de 66.100 muertes, incluidos miles de niños, además de la destrucción masiva de infraestructura esencial. La comunidad internacional enfrenta el reto de abordar estas crisis, donde los intereses geopolíticos y recursos naturales como el petróleo juegan un papel crucial.