El Palacio de los Hornillos se erige majestuoso entre los verdes valles de Cantabria, lejos del bullicio de la ciudad. Este impresionante edificio de estilo neoclásico fue construido en el siglo XIX y sirvió como residencia veraniega para el rey Alfonso XIII. Actualmente, se mantiene como propiedad privada, lo que lo hace inaccesible para el público en general. Su fama se ha visto amplificada al ser el escenario de la aclamada película "Los otros" (2001), dirigida por Alejandro Amenábar y protagonizada por Nicole Kidman.

Situado en Las Fraguas, este palacio ocupa una finca de más de 60 hectáreas, rodeada de praderas y una niebla característica que realza su atmósfera de aislamiento. La arquitectura del palacio, con su fachada rectangular, ventanales simétricos y techos inclinados, refleja la influencia británica del arquitecto Ralph Selden Wornum, diferenciándose notablemente de las edificaciones típicas de la región.

La propiedad alberga también la Casona de las Fraguas, un edificio del siglo XVIII que se utiliza como espacio para eventos. Sin embargo, el Palacio de los Hornillos continúa siendo una residencia privada bajo la titularidad del Duque de San Carlos, descendiente de quienes mandaron construir la mansión. Esta combinación de exclusividad y su rica historia, junto con su entorno natural, refuerzan su imagen como un enclave privilegiado. Además, su vinculación con la aristocracia y la realeza, sumada a historias de fantasmas y leyendas, lo convierten en un punto de interés tanto arquitectónico como cultural en Cantabria.

El nexo con el cine español se consolidó con el rodaje de "Los otros", que aprovechó la monumentalidad del palacio y su entorno para crear una atmósfera inquietante en su narrativa de suspense ambientada en la posguerra. Aunque las filmaciones interiores se realizaron en estudios de Madrid, los exteriores capturaron la esencia del Palacio de los Hornillos, contribuyendo significativamente a su atractivo visual y a su reputación en el ámbito cinematográfico internacional.