En el año 2016, Eduardo Coudet comentó: “Sé que voy a dirigir a River”. Hoy, una década después de esa afirmación y tras la despedida de Marcelo Gallardo, el exfutbolista se encuentra a un paso de asumir el cargo de entrenador en el club de Núñez, donde dejó una huella imborrable tanto por su juego como por su personalidad. A sus 51 años y actualmente al mando del Alavés en España, Coudet cosechó cinco títulos como jugador en River, donde también protagonizó un sinfín de anécdotas que reflejan su carácter divertido, aunque su enfoque actual como director técnico es más serio y reflexivo.

Una de las historias más recordadas ocurrió el 19 de mayo de 2001, cuando el equipo de Ramón Díaz celebró el campeonato local en Arroyito tras vencer a Rosario Central 3-2. Aquella vez, los jugadores sorprendieron a todos al aparecer con el cabello teñido de rubio, una idea original de Coudet, quien ya era conocido por su estilo capilar. Esta excentricidad se convirtió en una marca registrada de su carrera y dejó una anécdota que los hinchas aún rememoran con una sonrisa.

Otro episodio que muestra su humor sucedió durante una concentración del equipo. Coudet, que se encontraba descansando en su habitación, fue sorprendido por sus compañeros que iniciaron una batalla con agua. Cuando intentaron ingresar a su cuarto, él decidió actuar. Armado con un matafuegos, se las ingenió para lanzar espuma hacia el exterior, generando una situación caótica y divertida. La respuesta del médico del plantel ante la confusión desatada fue igualmente hilarante, lo que demuestra que las travesuras de Coudet siempre han estado presentes en su trayectoria, tanto en la cancha como fuera de ella.