La pandemia de COVID-19 trajo consigo desafíos y adversidades, pero también momentos de creatividad y amor en muchos hogares. Esta es la historia de Ana Von Rebeur, una artista multifacética que, junto a su madre diagnosticada con Alzheimer, creó una colección de 300 muñecas textiles que ahora se exhiben en el Concejo Deliberante de San Isidro. La muestra, titulada "Emperifolladas", se inauguró el 28 de febrero y refleja la conexión íntima entre madre e hija en medio de la crisis sanitaria.
Ana, conocida por su trabajo en el humor gráfico y sus libros sobre relaciones y maternidad, encontró en la costura un refugio durante los momentos más difíciles del encierro. La creación de estas muñecas nació como una actividad terapéutica que les permitió canalizar su amor y creatividad. "Nunca imaginé que esto podría convertirse en una muestra; pensaba que solo estaba elaborando productos para una feria artesanal", afirmó la artista al presentar su obra.
Cada muñeca es el resultado de un proceso colaborativo que combina materiales reciclados y recuerdos familiares. Ana y su madre, quien fue costurera en una época donde la máquina Singer era un elemento común en los hogares, dieron vida a estas figuras que representan historias de resiliencia y memoria. La colección no solo destaca la destreza manual, sino que también invita a reflexionar sobre la identidad y la importancia de las relaciones humanas en tiempos de incertidumbre.



