Durante la Semana Mundial del Glaucoma 2026, se ha lanzado una alerta sobre el incremento del riesgo de glaucoma y pérdida de visión irreversible entre las mujeres. Según expertos, esta situación es alarmante, especialmente para aquellas mayores de 40 años, un grupo que enfrenta un mayor riesgo y donde la prevención se vuelve esencial. La enfermedad, conocida como el “enemigo silencioso de la vista”, se ha convertido en un tema clave en la salud ocular femenina.
El glaucoma es una afección ocular que afecta el nervio óptico y puede resultar en ceguera si no se diagnostica a tiempo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que este trastorno visual es una de las principales causas de discapacidad visual permanente en mujeres, debido a que la presión intraocular elevada, que se produce por un drenaje inadecuado del líquido ocular, daña progresivamente el nervio óptico. Si no se controla a tiempo, esta enfermedad puede tener consecuencias devastadoras.
El doctor Sidney Somoza, oftalmólogo salvadoreño especializado en glaucoma, destaca que el riesgo radica en el avance silencioso de la enfermedad. “El glaucoma no presenta síntomas en sus etapas iniciales, lo que complica su detección”, explica. Por ello, el especialista enfatiza la importancia de realizarse controles oftalmológicos periódicos, especialmente para quienes tienen antecedentes familiares o condiciones como miopía, hipertensión o diabetes, que elevan el riesgo de desarrollar esta enfermedad.



