En un inesperado giro de los acontecimientos, el Getafe logró imponerse al Real Madrid por 1-0 en el estadio Santiago Bernabéu, lo que marca un cambio significativo en la dinámica de ambos equipos en LaLiga. Con este resultado, el equipo blanco se distancia cuatro puntos del Barcelona, evidenciando problemas que se venían arrastrando en jornadas anteriores. Esta derrota es la segunda consecutiva para el conjunto dirigido por Arbeloa y representa la primera victoria de José Bordalás frente al Real Madrid en diecisiete enfrentamientos.
Previo al encuentro, las expectativas no eran favorables para los locales, quienes llegaban de perder ante Osasuna y contaban con varias bajas significativas, entre ellas las de Mbappé, Militao y Bellingham. Esta situación limitó las opciones tácticas del Real Madrid, que se mostró excesivamente dependiente de Vinícius, incapaz de desbordar la sólida defensa planteada por Bordalás. La noche se tornó complicada rápidamente, pues el equipo blanco careció de ideas y de la chispa necesaria para generar peligro.
El Getafe, por su parte, ejecutó un plan de juego muy bien estructurado, presionando intensamente y neutralizando las ocasiones del Madrid. El único gol del partido llegó en el minuto 39, cuando Martín Satriano, con un remate de volea, aprovechó un despeje de Rüdiger. Este triunfo no solo rompe una racha negativa de Bordalás, que acumulaba tres empates y catorce derrotas ante el Madrid, sino que también representa un importante paso para el Getafe, alejándolos de la zona de descenso y reafirmando su capacidad competitiva en el torneo.



