El estrecho de Ormuz, un punto crucial para el comercio global de petróleo y gas, ha experimentado un aumento significativo en la volatilidad de los precios. En 2024, cerca del 20% del gas natural licuado mundial transita por estas aguas, principalmente desde Qatar hacia Asia. En este contexto, las recientes advertencias de la Guardia Revolucionaria iraní sobre posibles ataques a embarcaciones en la zona han intensificado la inestabilidad en los mercados energéticos.
A primera hora de la mañana, el contrato TTF, que marca el precio del gas natural en Europa, registró un incremento superior al 33%. A las 10:38, la cotización alcanzó los 57,596 euros por megavatio hora y, en algunos momentos, llegó a los 59,165 euros, lo que representa un aumento del 36,8% respecto a los 43,25 euros del cierre del lunes. La tensión aumentó tras los recientes ataques de Israel y Estados Unidos a objetivos en Irán, lo que llevó a Teherán a atacar un petrolero bajo bandera hondureña en el estrecho de Ormuz.
La escalada en el precio del gas ha tenido un efecto negativo en los mercados financieros europeos. El índice Ibex 35 comenzó la jornada con una caída del 1,54% y, una hora después, se profundizó la pérdida hasta alcanzar un retroceso del 3,6%, situándose en 17.229 puntos. Otras bolsas del continente también reportaron descensos entre el 1% y el 3,5%, siendo Milán y Frankfurt las más afectadas. En contraste, el precio del crudo se disparó más de un 5%, mientras que el oro mostró un ligero descenso tras un inicio positivo. Esta inestabilidad se da en un entorno de incertidumbre global, con el estrecho de Ormuz como centro de posibles restricciones en el tráfico energético marítimo.



