En el reciente empate 1-1 entre Bayern Múnich y Bayer Leverkusen, el árbitro Christian Dingert reconoció haber cometido un error al expulsar al colombiano Luis Díaz por doble amarilla. Según el juez, la decisión se basó en la supuesta simulación de falta por parte del jugador en una jugada clave, pero tras revisar las imágenes, admitió que no habría sancionado la segunda tarjeta si tuviera la oportunidad de hacerlo nuevamente.
La expulsión dejó al Bayern sin uno de sus principales atacantes para el próximo partido contra Unión Berlín, en un momento crucial de la temporada. El colombiano no volverá a pisar el campo hasta abril, debido a la cercanía de las fechas FIFA, lo que agrava la situación del equipo bávaro.
El director deportivo del Bayern, Max Eberl, también se pronunció al respecto, afirmando que Dingert reconoció su error en la jugada que llevó a la expulsión. A pesar de esto, la normativa del VAR en la Bundesliga no permite revisar sanciones por segunda amarilla, lo que dejó la decisión definitiva en manos del árbitro. Jugadores y el entrenador Vincent Kompany expresaron su descontento con el criterio arbitral, cuestionando la expulsión y otras decisiones que impactaron en el resultado del partido.



