Este domingo, las delegaciones de Estados Unidos y China iniciaron una nueva ronda de negociaciones económicas en la sede de la OCDE en París. Este encuentro, que se extenderá hasta mañana, tiene como objetivo preparar el terreno para la inminente visita del presidente Donald Trump a Beijing, programada para finales de este mes. Las discusiones comenzaron a las 10:05 hora local y se llevaron a cabo hasta las 18:00.
La sesión actual, que marca la sexta ronda del diálogo bilateral iniciado en Ginebra en mayo de 2025, reúne a altos funcionarios de ambos países. Por el lado estadounidense, participan el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el representante comercial, Jamieson Greer. En el bando chino, están el vicepresidente He Lifeng y el negociador principal Li Chenggang. Entre los temas a discutir se encuentran los aranceles vigentes, los controles sobre la exportación de tecnología avanzada y el comercio de minerales estratégicos, especialmente las tierras raras, así como las adquisiciones chinas de productos agrícolas de EE.UU.
El clima de estas negociaciones es significativamente diferente al de encuentros anteriores. La reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos, que anuló los aranceles impuestos por Trump, ha alterado el equilibrio de poder. Esto ha permitido a China presentarse con mayor fortaleza, mientras que Estados Unidos ha perdido su herramienta de presión más efectiva. Además, la guerra en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz han generado una disrupción en el suministro energético, lo que añade urgencia a las negociaciones, ya que ambos países buscan asegurar sus intereses estratégicos en un contexto global incierto.



