El gobierno de Estados Unidos ha emitido una urgente recomendación para que sus ciudadanos abandonen Irak de manera inmediata, debido al creciente riesgo de ataques atribuidos a Irán y a grupos armados asociados. Esta alerta se produce tras una reciente escalada de violencia, que incluyó un ataque con misiles contra la embajada norteamericana en Bagdad, así como otros incidentes dirigidos a intereses extranjeros en la región.
La embajada estadounidense en Irak ha señalado que la amenaza de acciones violentas contra ciudadanos estadounidenses, así como contra instalaciones oficiales y objetivos estratégicos, ha aumentado considerablemente. En este contexto, las autoridades norteamericanas han instado a sus nacionales a evaluar su seguridad personal y a salir del país cuando sea seguro hacerlo. La única opción de evacuación disponible son las fronteras terrestres hacia Jordania, Kuwait, Arabia Saudita y Turquía, dado que el espacio aéreo continúa cerrado y los vuelos comerciales han sido suspendidos.
En un reciente incidente, un proyectil impactó en el helipuerto del complejo diplomático estadounidense en Bagdad, lo que generó una densa columna de humo en la zona. Aunque no se reportaron víctimas ni daños materiales inmediatos, la embajada había elevado su nivel de alerta horas antes del ataque. Este hecho se suma a la preocupación por el aumento de la violencia en el país, que ha cobrado vidas, incluyendo la de un suboficial francés en un bombardeo en Erbil. La situación se ha vuelto crítica, y tanto Washington como otros gobiernos están en alerta ante la posibilidad de nuevos ataques en la región.



