Un individuo fue arrestado por las autoridades federales tras ser acusado de vender ilegalmente el arma utilizada en el reciente ataque en la Universidad Old Dominion, ubicada en Norfolk, Virginia. El incidente, ocurrido el jueves, resultó en la muerte de un instructor y dejó a dos estudiantes heridos durante una clase.

La investigación está siendo conducida por el FBI, que clasifica el suceso como un posible acto de terrorismo. Kenya Chapman enfrenta cargos por hacer declaraciones falsas y por la venta ilegal de armas. Según las acusaciones, este hombre proporcionó una Glock 44 calibre .22 a Mohamed Jalloh, quien era un exmiembro de la Guardia Nacional del Ejército.

Cabe destacar que Jalloh no tenía permiso para adquirir ni poseer armas debido a una condena federal previa. En 2017, fue sentenciado a 11 años de prisión tras declararse culpable de intentar apoyar a ISIS, lo que le prohibió de manera permanente la compra de armas. El día del ataque, las cámaras de seguridad del campus registraron su llegada al aula, donde, según testigos, gritó “Allah Akbar” antes de que estudiantes presentes lograran someterlo. Posteriormente, uno de ellos le causó la muerte.

Jalloh se encontraba bajo libertad condicional en el momento del ataque y estaba cursando materias en línea en la universidad. Su última comunicación con su oficial de libertad condicional fue el 17 de noviembre del año anterior, y residía en Sterling, Virginia, junto a su hermana. Este suceso ha generado conmoción y un debate sobre la seguridad en los campus universitarios, especialmente en relación con individuos con antecedentes criminales.